21/Mar/2019

Los pañero actuaron en la XXIII Palma de Plata. Por José Sastre Muñoz

IAM/JS El viernes 20 de noviembre en el Teatro Florida de Algeciras fue el certamen número XXIII de la Palma de Plata, un galardón que se entrega cada año a persona o personas que aportan o han aportado grandeza de cualquier manera al Flamenco.

Los pañero actuaron en la XXIII Palma de Plata. Por José Sastre Muñoz

IAM/JS El viernes 20 de noviembre en el Teatro Florida de Algeciras fue el certamen número XXIII de la Palma de Plata, un galardón que se entrega cada año a persona o personas que aportan o han aportado grandeza de cualquier manera al Flamenco.

La organización y el espectáculo estuvo muy bien organizado y tengo la obligación moral de nombrar a su representante oficial a D. José Luis Lara Heredia y al equipo de funcionarios del Excelentísimo Ayuntamiento de Algeciras por su entrega y dedicación para que este espectáculo haya salido formidablemente. Esta edición, la Asociación del Cante Grande de Algeciras otorgó el premio al bailaó Antonio Ríos Fernández “El Pipa”  que proviene de una gran familia jerezana de casta muy flamenca del Barrio de Santiago y siendo nieto de la gran matriarca del baile flamenco “La Tía Juana la del Pipa” donde puede ver de dónde proviene en su corografía y fidelidad a su tradición gitana en el baile, deslumbrando a todos los asistentes en nuestro querido Teatro Florida.

No tengo palabras para describir, ni contar lo que interpretó este gran artista y merecido homenajeado bailaor, donde en su actuación jugó un papel importante su tía Juana “La del Pipa” que antes elle nos cantó y bailó como siempre suele hacer la tia Juana en sus interpretaciones festeras jerezanas, siendo un pulmón ardiente vivo encima de un escenario. En un principio de este certamen actuó el compositor y guitarrista algecireño Salvador Andrades, donde toco con sus extraordinarias manos y fiel amiga e inseparable guitarra unas falsetas, que hizo un homenaje a tocaores flamencos del Campo de Gibraltar como Antonio Sánchez (padre de Paco de Lucia), al final interpreto una bulería muy acorde a la puesta en escena y a su corografía del cuadro que tocó junto a él. Quizás haya sido esta XXIII edición de la Palma de Plata la mejor de todas que haya asistido y que por cierto han sido muchas, por una razón muy lógica; los hermanos Pañero; José Lérida López junto a su hermano Pedro y ese gran tocaor flamenco Diego Rubichi.

De Jerez, me dejaron sin palabras en esa magnifica actuación. Llevo muchos años viendo actuar a estos dos hermanos José y Pedro en muchos escenarios, los he visto actuar por separado y juntos como esta vez. Pero lo de ayer no tiene precedente en mi memoria, puedo asegurar que se quedará grabada en mi retina durante muchos años. Marcaron muy bien los tiempos en ese comienzode de soleá por bulería que cantaron los dos hermanos dejando su espacio el uno al otro, una puesta en escena  extraordinaria. La Seguiriya que cantó Pedro me partió el alma que tengo como amante del flamenco que soy, mi garganta se quemaba y mi corazón se puso a latir con una fuerza tremenda, por ese cante tan romantico puro que interpretó Pedro El Pañero.

Ese martinete que cataron los dos a pelo, fue algo que no se cómo calificarlo; no hay palabras ni para contarlos ni poderlo explicar. Pero al final de su actuación José El Pañero se Levantó cantando una buleria y bailando, lo que tengo claro que no hay mas cantaor festero en España ni en el mundo que él. Fiel a su tradición familiar de sus antepasados nos cantó, siendo un pulmón vivo y autentico ciclón en el escenario, cuando empezó a bailar no hay nadie quien lo hubiera parado. Siendo y transmitiendo la herencia de su abuela materna.

Después llegó Pedro El Pañero con su bulería y su baile, tranquila, midiendo bien los tiempos, vocalizando a la perfección y haciendo un baile elegante. Arrancó de sus butacas un Teatro Florida que estaba casi lleno y una ovación merecida que duró varios minutos. Lo que se había visto allí es algo digno de contar en años venideros. 

Este humilde cronista flamenco espera y desea, que el año que viene en la XXIV edición de la Palma de plata recaiga en la casa de los “Pañero”, pero no concediéndoselo a los dos hermanos, como el clamor popular quiere; ni a su padre José Lérida Cortés como gran conocedor de cante que es; donde grandes artistas flamencos en un pasado no muy lejano visitaban  su casa para aprender de él. A quien hay que entregarle la próxima palma de Plata es a la ¡Tia Elena! (Elena López Cortés) por parir y criar a esos dos grandes artistas y bellas personas que son José y Pedro.Autor: José Sastre Muñoz   

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